Al observar las distintas declaraciones de los ex presidentes de la república, en el publicitado conclave de la Concertación, pude comprobar los distintos enfoques que ellos tienen, respecto de lo que debe ser su conglomerado en el presente, especialmente después de la catástrofe.
Pese a pertenecer todos a una misma coalición, siempre sentí que hasta Lagos la presidencia de la república había seguido una tendencia, una idea de gobierno, un esquema de funcionamiento y que con Bachelet había un aspecto distinto, algo extraño y poco descifrable.
Todo cambió al escuchar algunas opiniones respecto a lo sucedido con la FITAM (Fundación Teatro a Mil) y su famosa muñeca gigante. De alguno de sus responsables, escuché que en algún momento, Bachelet, preocupada por su participación en dicha performance, consultó si era necesario ensayar su parte; en ese instante se me clarificaron muchas
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