El día viernes 19 de mayo de 2006, la familia Fuenzalida Urzúa sufrió un asalto en su hogar. La banda de Peñalolén no sólo se llevó cosas materiales, sino que también impuso en esta familia el miedo, luego de que su hija de 8 meses fuera despojada de los brazos de su madre para ser apuntada con un arma. Junto a ellos, otras familias fueron agredidas por la misma banda.
Fue tan mediático el suceso, que a la mañana siguiente, cuando la familia se encontró con los medios de comunicación en la puerta de su casa, se dieron cuenta que tenían dos opciones: pedirles que los dejaran tranquilos o dar la cara. La alternativa fue la segunda, tomando el impulso de denunciar este hecho para que nadie más fuese víctima de la delincuencia. Fue ahí, entre familiares y amigos, que surgió la idea de hacer una manifestación. Desde un comienzo contamos con el apoyo de todos los medios de comunicación y de miles de chilenos que buscaban las maneras más diversas para sumarse a esta causa. Fue en este momento cuando un amigo creó el sitio web www.victimas.cl, medio que canalizó a los ciudadanos.
Es así como el frío día sábado 17 de junio, a las 11:00 hrs., se congregaron más de 3 mil personas en Plaza Italia, realizando la primera Manifestación Ciudadana Antidelincuencia en Chile. Este hito nos consolidó como Movimiento Víctimas de la Delincuencia.
La respuesta ciudadana después de la manifestación, se tradujo en cientos de mails instándonos a que existiéramos. Es por eso que poco a poco empezamos a tomar contacto con las personas que ofrecían de forma concreta su participación. Nuestras primeras reuniones informales se realizaban en un café o restaurante. Pero cuando se comenzó a conformar un grupo estable y habíamos definido algunas líneas de acción, nos trasladamos a una oficina prestada. Paralelamente un grupo de personas naturales reunieron una cantidad de dinero suficiente como para echarnos a andar.
Como consideramos que la opinión ciudadana era fundamental, realizamos en el Cine Arte Alameda el día sábado 21 de octubre a las 10:00 hrs, la primera Asamblea Ciudadana Antidelincuencia. Contamos con la destacada participación de Juan Carlos Blumberg, ciudadano argentino que sufriera la muerte de su hijo luego de haber sido secuestrado y quien organizó a la sociedad civil argentina, para revertir la situación delictiva de su país.
Con la información que rescatamos de la Asamblea, habiendo definido nuestra visión y misión, y comenzando con los trámites para constituirnos como personalidad jurídica, una Inmobiliaria nos prestó una sede hasta el mes de marzo del año siguiente.
Ya instalados, empezamos a concretar las ideas. Gracias a la participación de un equipo de personas que de manera voluntaria, han entregado no sólo horas de trabajo, sino que espíritu, alma y energía, han contribuido a avanzar hacia nuestro máximo fin: ser la primera organización en velar por el cumplimiento de los derechos fundamentales de las víctimas de la delincuencia y contribuir a ser un país más seguro para los ciudadanos.
Es así como surge la idea de crear un espacio de acogida y apoyo dirigido a todas las víctimas: nuestro Centro de Atención Integral a Víctimas de la Delincuencia, CAIVID. Fueron muchas reuniones de discusión de nuestros protocolos de trabajo como también de los servicios que ofreceríamos. Queríamos marcar la diferencia y evitar dentro de nuestras posibilidades las falencias que se presentaban en el sistema, sobre todo evitando el denominado "paseo de las víctimas" y diseñando una propuesta cercana y directa de atención.
Llegado Marzo debimos abandonar la sede en la calle Callao. Fue así como gracias a un par de donaciones pudimos arrendar nuestra actual sede ubicada en la calle Dardignac, en la comuna de Recoleta. Esta casa, ubicada en un precioso cité construido en los años 30, agrupaba la mayor cantidad de condiciones que permitieran generar un espacio acorde al tipo de servicio que queríamos entregar.
Al paso del tiempo, lanzamos oficialmente CAIVID a través de los medios de comunicación, recibiendo una gran cantidad de casos que necesitaban ser atendidos. Organizados en horarios que pudieran complementar nuestras labores personales y el voluntariado realizado en la ONG, comenzábamos a dar cada vez más formas a nuestro proyecto.
CAIVID, fundamento principal de nuestra ONG, permitió conocer aún más el desamparo en que se encuentran muchas víctimas. Si a eso le sumamos la labor fiscalizadora que veníamos desarrollando, realizando propuestas de mejoras sobre la situación de la víctima en Chile y sobre todo, la propuesta oficial realizada por nuestra ONG en febrero del año 2007 sobre la necesaria implementación de una Defensoría de Víctimas, fue que en septiembre del mismo año comenzamos a dar forma a la que sería la campaña "Yo no tengo defensa".
Esta campaña se fundamentó en el principio de un gobierno ciudadano señalado por la Presidenta Michelle Bachelet quien señalara que los ciudadanos podrían inferir en un cambio legislativo siempre y cuando éstos pudieran reunir 30 mil firmas, número sustentado proporcionalmente de acuerdo a los inscritos en los registros electorales.
Fue así como logramos organizar una campaña que rompería nuestras expectativas. Organizados a lo largo de todo Chile, con voluntarios dispuestos a salir a la calle a recolectar firmas, más el sistema online implementado, logramos la suma de más de 97 mil firmas recolectadas.
Gracias a la presión mediática y el lobby realizado, se logró incorporar dentro del acuerdo en seguridad ciudadana suscrito por el Gobierno, Oposición y Legisladores, suscrito en noviembre de 2007, la entrega de defensa legal gratuita para las víctimas de delitos violentos. De alguna u otra forma, nuestra ONG observa éste como su primer gran logro legislativo. Esto se convirtió en una nueva tarea para todos: fiscalizar su cumplimiento y proponer mejoras.
Es así como el año 2008 comenzaba lleno de desafíos, con convenios de trabajo municipales que permitían acercar la necesaria atención y acogida que las víctimas requieren.
No bajaremos nuestros brazos exigiendo a las autoridades la necesaria incorporación en materia programática el derecho de todas las víctimas a recibir representación legal gratuita independiente de su situación socioeconómica y, sobre todo, a la importancia de contar con políticas indemnizatorias y reparatorias dirigidas a quienes han sufrido por un hecho delictual. Nos han contactado de regiones, solicitando la creación de sedes en otras ciudades. Nos han solicitado colaborar en distintas propuestas que disminuyan los niveles de vulneración de los ciudadanos. Y esto suma y sigue.
Cuando nos embarcamos en este gran proyecto, decidimos que éste finalizaría cuando no tuviéramos la respuesta de los ciudadanos, ya que no se justificaría nuestra existencia. Pero ha sido emocionante oír, recibir y leer los testimonios, inscripción de los voluntarios y el constante aliento y apoyo de miles de chilenos de Arica a Punta Arenas, de todas las edades, estratos sociales, de todas las profesiones y oficios imaginables. Es por esto que nuestra labor de ser la voz ciudadana que apoye, fiscalice y exija justicia para y por todas las víctimas de la delincuencia, se constituye en nuestra principal bandera de lucha.



Fuerza y coraje para 2009
Felicitaciones por esta iniciativa. Estuve en Chile en noviembre después de 5 años y me di cuenta que aun en mi pequeño pueblito del Litoral Central las cosas han cambiado demasiado. La gente tiene miedo y a `pesar de tener identificados los delincuentes y traficantes de droga en su población, no se unen para terminar con el problema. Creo que ustedes han entendido muy bien que primero hay que mover las masas, luego los políticos siguen la ola, puesto que están obligados a ir donde se encuentra la voz del pueblo.
Gracias por su valentía y por querer recuperar nuestro país.